Las vacunas del papilomavirus frente al carcinoma cervical han demostrado su eficacia mediante:
1. La demostración de que no aparece cáncer cervical en los vacunados
2. La demostración de que se producen anticuerpos tras la vacunación
3. La demostración de protección frente a la aparición de lesiones preneoplásicas (CIN 2/3) asociadas a los virus incluidos en la vacuna
4. La demostración de la remisión del cáncer cervical en las mujeres vacunadas
5. Estudios clínicos no controlados